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domingo, 17 de agosto de 2008

El Estilo de Yoga ¿Importa?

Hoy se me acercó una de mis alumnas a preguntarme si el estilo que uno practica es importante, es decir, si hay diferencia entre practicar Ashtanga, Flow, Iyengar, Power, Vinyasa, Hatha, Nidra, Yin, Tantra, Anusara, Prana o Kundalini. Alguien le dijo que debería elegir uno y no cambiarse y que el hecho de cambiarse podría ser perjudicial para su salud o su psique.

Mi alumna, llamémosla flor, es una persona que se define a sí mísma como nerviosa, ansiosa y verdaderamente le preocupaba entender si el estilo de Yoga escogido podría tener un efecto negativo para ella. Flor -le dije-, no tengas miedo, el estilo de yoga que tú elijas tendrá un efecto siempre positivo en tu persona, no importa cuál es el nombre o el estilo. Todo el Yoga procede del mismo sitio y en el fondo tiene la misma finalidad, el rencuentro con nuestro ser, la unión entre nuestro ser físico, nuestra realidad y nuestro ser espiritual. Lo que sí es de mucha importancia es el practicarlo con respeto por nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestro espíritu. Asímismo tiene que existir el mismo respeto por parte de nuestros instructores y el estudio donde lo practicamos.

Quédate tranquila Flor y siempre busca un lugar y una práctica que te hagan sentir bien. Aunque tiene un componente profundamente espiritual, también es fundamentalmente físico y como toda práctica física, búsca seguridad en el ejercicio. Todos los estilos tienen su riqueza y todos son magníficos siempre que se practican con responsabilidad. El yoga no debe doler, si la práctica no se siente bien, si la práctica te lleva a límites fisicamente peligrosos, entonces probablemente ése no es el lugar o el instructor adecuado.

El yoga tiene que ser más que una práctica, un lugar y un momento de paz interior, sin tensión, sin dolor, sin sufrimiento. La práctica de Yoga tiene que acercarte a la armonía, a probar y entender tus límites, a sentir tu fuerza interior y mejorar la relación y cercanía con tu espíritu.

Todos en algún momento nos encontramos con una pregunta similar conforme avanza nuestra cercanía con el Yoga, yo misma he tenido muchas veces el mismo cuestionamiento y lo he preguntado también a mis instructores y maestros. La respuesta casi siempre coincide y se puede relacionar con las escrituras en el "Baghavad Ghita" No es el estilo de práctica, sino la práctica misma la que purifica al yogui, son la fé y la intención los instrumentos de dicha purificación. Es la acción en sí y no los frutos de la acción lo que nos acerca a la armonía espiritual.

Hagamos pues yoga, practiquemos y meditemos hacia nuestro interior de la forma que más nos convenza y armonice con nuestra situación actual. Porque es en la práctica, en el ejercicio físico que nos encontramos con nuestro interior, que entendemos el silencio de nuestra existencia y nuestra cercanía con todo.